¡Hola muchacho!
Ante todo, decirte que siento que la visita de Margari a tu centro acabara como el rosario de la aurora. La pobre está aún de baja, traumatizada por la experiencia de experimentar cómo tus compañeros se volvían locos (más si cabe) ante su femenina presencia. El director del centro ya me ha comunicado que ante próximas visitas de jovencitas, no proporcionarán yogures, para así evitar que algunos indecentes emulen la famosa secuencia de “El silencio de los corderos”....
¡Hola muchacho!
La curiosidad mata al gato, o eso dicen. Y la curiosidad me llevó a cenar en un restaurante mexicano la noche del 26 de septiembre. Estando en el metro, vi cómo un hombre enchaquetado le entregaba a otro con cicatriz unos documentos de forma sospechosa. Durante el trayecto no se dirigieron la palabra. Apenas se miraron. Y aprovechando la apertura de las puertas y el movimiento de los pasajeros que entraban y salían realizaron la entrega sospechosa. Pero no contaban con la sagacidad de Pinkerton allí presente.
Desarrollado por Grupo Intermark y Vorago Tecnología
Hospedado en Prometeo Networks