“Drive”
La web oficial tiene trailer, descargas, información de los actores y clips exclusivos. También las mejores críticas y un obligado apartado para la banda sonora.
El argumento: Driver es un conductor especialista de cine por el día y un conductor para fugas por la noche. Pero no importa el trabajo que tenga que hacer porque Driver se siente siempre a gusto detrás del volante. Shannon es mentor de Driver a la vez que su jefe. Desde que se dio cuenta del talento de Driver al volante, le busca directores de cine y televisión del mundo del entretenimiento o a ladrones que necesitan el mejor conductor para sus fugas, pero llevándose una comisión en ambos casos. Shannon siempre está planeando la forma de hacer dinero y ahora quiere encontrar un coche de carreras que pueda competir en el circuito profesional. Dado que Bernie Rose es el hombre más rico que conoce, y a pesar de que los orígenes de su dinero son bastante dudosos, Shannon le propone convertirse en su inversor. Después de ver a driver en acción en la pista de carreras, Bernie Rose insiste en que Nino sea también su socio. Driver es un solitario y no le entusiasman los planes que Shannon le busca. Pero su mundo cambia el día que se encuentra con Irene en el ascensor del edificio donde vive. Cuando vuelve a verla en la tienda de comestibles con su hijo pequeño, Benicio, se queda paralizado y le ofrece ayuda cuando se encuentran de nuevo en el aparcamiento y el coche de Irene no arranca. A partir de ese momento, Driver se acostumbra a llevar a Irene a su trabajo de camarera y a vigilar a Benicio mientras el coche de Irene está en el taller. Este interludio en la vida de Driver termina bruscamente cuando Standard, el marido de Irene, sale de prisión antes de tiempo por buen comportamiento. A pesar de que no ha pasado nada entre Driver e Irene, Standard se siente amenazado por la presencia de otro hombre en su vida familiar. Driver se retira ya que respeta el deseo de Irene de mantener unida a su familia. Pero cuando encuentra a Standard ensangrentado y tirado en el garaje con Benicio a su lado y muy asustado, Driver se enreda mucho más en la vida de Irene. Y es cuando empiezan los problemas…
Conviene ver: “Drive” es cine negro sobre el asfalto a través de un personaje lacónico, gris y con cierto toque justiciero, meditabundo y ejecutor. Un personaje frío y distante, que caldea con la mirada. Por eso no es de extrañar que el personaje protagonista sea una combinación de Humphrey Bogart, Steve McQueen, Clint Eastwood y el Robert De Niro de “Taxi driver”. Un amante de la velocidad que ve deambular sus días con la fiel compañía del volante de un vehículo por las sórdidas calles de una ciudad de Los Angeles con luces de neón. La escena inicial es toda una declaración de intenciones del estilo de la propuesta. Un homenaje también a la serie B de los 70, con reminiscencias en la relación de Gosling y Mulligan a la nouvelle vague o incluso a los cuentos de hadas, y que, por otro lado, llega al público de hoy en día gracias a su estética creativa y videoclipera y su concepto de la violencia moderna digna del mejor Tarantino. También es heredera del cine de Peter Yates, Michael Mann, Walter Hill y Martin Scorsese. Perturbadora y oscura es todo un golpe a la nostalgia del espectador, tema que ha marcado el cine de 2011. Todo pivota en torno a un personaje anónimo interpretado por Ryan Gosling que está tremendo en una de las mejores interpretaciones del año que le supone un gran ejercicio de contención y de hacer más con menos. Sus miradas, movimientos y estilo icónico (reivindicación del palillo y el símbolo del escorpión en la cazadora plateada) hacen que el personaje y el actor se fusionen de manera sobresaliente como un protagonista lleno de sombras, un héroe autómata que intenta imponerse a su situación cuando empieza a sentir y que recuerda a esos vaqueros, detectives y personajes con un pasado oculto que han marcado buena partel del cine de género USA a lo largo de las décadas. Gosling no hace más que demostrar que es el mejor intérprete de su generación, siempre amoldándose a cualquier tipo de papel sin aparente esfuerzo y con una naturalidad pasmosa. Un sinfín de escenas potentes (destacando la huida inicial, la del ascensor o la de la playa) y grandes momentos en una trama que va in crescendo tanto en su vertiente personal como en la más dramática encarnada por el mafioso Albert Brooks y el mentor Bryan Cranston. Carey Mulligan también estupenda como esa mujer acosada que es mezcla de dulzura, miedo y deseo latente y a la que el héroe pretende rescatar. El tímido romance que se vive en la película como elemento que redime de una vida salvaje, vacía y sórdida dulcificando la violencia interior del personaje que es capaz de hacer cualquier cosa para proteger y evitar que aquellas personas a las que empieza a querer caigan en los sumideros de esa espiral. La violencia se percibe y se siente más que verla reflejada en pantalla. Sus encuadres, los planos aéreos de esa ciudad que resplandece en la penumbra de la noche, la potente y magnífica banda sonora de Cliff Martinez, los arrebatos de violencia bañada de sensibilidad e incluso de lirismo, el cuidado artesanal de la puesta en escena, así como sus referencias, convierten a esta cinta en cine de culto instantáneo que noquea y que llega. Hipnótica y estupenda. Puro cine.
Conviene saber: Adaptación de la novela de James Sallis. Nicolas Winding Refn ganó el premio al mejor director en el Festival de Cannes 2011.
La crítica le da un OCHO

(18 votos, media: 4,50 de 5)









