“Si Cristo volviera y hablara durante cuatro horas la gente lo lapidaría”. (Louis B. Mayer comentando la duración de las películas al valorar el proyecto de “Lo que el viento se llevó”)
No hay muchas películas en la historia de Hollywood de las que se sepa todo: cuándo y cómo se concibió cada una, cómo se hicieron, sus dificultades y sus anécdotas. Una de esas películas es "Casablanca" y "Lo que el viento se llevó" es la otra. La televisión consagró a “Casablanca”, que hubiera podido quedar amontonada junto a otras con el paso del tiempo, pero “Lo que el viento se llevó” hubiera permanecido porque todo la convierte en la obra más monumental que se ha atrevido a hacer el cine clásico.
Este circo de diez pistas dirigido por David O. Selznick. (Esa O del medio, era incorporada por vanidad de imagen y no significaba nada, ha sido investigado en cada detalle).
Aquel viento de violencia se llevó la esclavitud oficial, que fue la razón moral del enfrentamiento entre la industria norteña y la agricultura sureña. La negra Hattie McDaniel, la Mammy, tal vez sea la menos conocida de los personajes que recordamos, aunque en Usamerica no sea así porque hasta la Mammy de Tom y Jerry se basa en ella. Representó a la criada negra sureña por excelencia en varias ocasiones y en “Lo que el viento se llevó” lo hace de manera que queda grabada en la memoria con sólo unos pocos minutos de presencia. fue la culminación de sus anteriores papeles, y gracias a él se convirtió en la primera persona negra en ganar un Oscar. Muestra, tras la muerte de la niña heredera, una emoción honda, algo muy raro en la representación de la gente de color en aquella época, aunque en su caso era de esperar porque sus mamies dan su opinión, desafían a sus “señores” y a veces son hostiles y duras con ellos. En “La Venus rubia” de Josef von Sternberg, es amiga y protectora de Marlene Dietrich, y en “Ocho mujeres y un crimen” de Leigh Jason, con Bárbara Stanwyck, regaña a su jefa y a sus presuntuosos amigos. Eran familiaridades con los personajes blancos nada comunes en la época, cuando faltaban años para que otra mujer negra se negara a dejar su asiento en el autobús a un blanco y estallara el movimiento antirracista.
Su padre había sido un esclavo liberado. Comenzó como cantante en gira con su familia baptista, y en 1915 fue la primera persona negra en cantar por la radio. Los periodistas, blancos por supuesto, solían preguntarle si no era humillante para ella interpretar casi siempre a criadas. Su respuesta era desarmante y ácida: “prefiero hacer de chacha a 7.000 dólares la semana que trabajar realmente como una por sólo 7.”
Se casó cuatro veces sin mucha suerte en este aspecto, porque el primer marido fue asesinado unos años después de la boda, el segundo le duró menos de un año y el cuarto unos cuatro meses. En la cima de su carrera sus personajes acostumbraban a tener cierta superioridad intelectual sobre sus coprotagonistas blancos, pero sólo era ficción ya que, por el racismo de la época, no pudo cumplir su deseo de ser enterrada en Hollywood. No había cementerios para negros.
Las primeras películas sonoras tenían como música préstamos tomados a Chaikovski, a Wagner, a Chopin, pero pronto los estudios contrataron a compositores vivos menos eminentes, aunque mucho más eficaces. Los mejores músicos resultaron ser compositores desconocidos con un gran dominio de la técnica musical y una comprensión clara del papel de la melodía en el cine. Así nació la música de películas. Uno de los primeros fue Max Steiner, inevitablemente venido de Viena y ya establecido en Hollywood en 1931. compuso “Cimarrón”, el “King Kong” de 1933 y al año siguiente ganó el primero de sus tres Oscar con la música de “El delator”, pero Steiner se convertiría en e primer compositor “popular” al componer la música para “Lo que el viento se llevó”, creando una de las pocas melodías cinematográficas tarareables por miles de personas, que en realidad nunca han llegado a escucharla en una gran pantalla.
Esta noche puedes verla a las 22:00 en TCM (dial 46 de Digital +). Imperdonable morir antes.
nomegusta que me pongan sa darbuerta en el internet para ver una pelicula
Scordtse-tse -
18.05.2009 a las 01:23
No te creas, kunboy. Yo había oido que esa sería una de las opciones para salvar el que la gente vaya al cine; además de emitir óperas y conciertos a tiempo real. Eso también molaría, aunque no sea cine.
En cuanto a “Casablanca” y “Lo que el viento se llevó”, poco hay que decir. Echo de menos películas épicas en condiciones.
Días de radio -
16.05.2009 a las 17:39
Canciones para un programa de radio que ya no está
Primera hora
101 – The Kooks – Kids (MGMT Cover).
102 – God Help the Girl – Come Monday Night.
103 – The Very Most – You’re In Love With The Sun.
104 – Wild Moccasins – Fruit Tea.
105 – Brakes – Two Shocks.
106 – The Cribs – Hey Scenesters.
107 – Sufjan Stevens – Sofia’s Song.
108 – El Michels Affair – Bring Da Ruckus.
109 – Discovery – Orange Shirt.
Segunda hora
201 – Clues – Remember Severed Head.
202 – Neon Indian – Deadbeat Summer.
203 – Peaches – Talk To Me.
204 – Yeah Yeah Yeahs – Skeletons.
205 – The XX – Crystalised.
206 – Canadian Invasion – Mansard Roof (live Vampire Weekend Cover).
207 – Marmaduke Duke – Rubber Lover.
208 – The Honey Brothers – Demonstration.
209 – Tori Amos – Maybe California.
kunboy -
16.05.2009 a las 16:45
Qué bella que era Vivien Leigh. Y a todo esto, todas las películas clásicas deberían restaurarlas en los cines…de esa forma la gente que no pudimos ver en su día esas películas en el cine, podríamos verlas ahora.Qué utópico suena.
“Los chicos del maíz” es una de las películas más desasosegantes basadas en una obra de Stephen King por todo lo que tiene de inquietante. Un matrimonio viaja por las carreteras usamericanas hasta que se pierden en un pueblo donde todos los que allí residen son niños. Uno de los mayores éxitos comerciales de las adaptaciones de King en la década de los 80. Los Estudios no evitarían la tentación de rodar varias secuelas que estirarían al máximo la premisa. Stephen King publicó en 1978 en “El umbral de la muerte”, una serie de cuentos entre los que se encontraba el que nos ocupa. Algunos acusaron a King de haberse inspirado descaradamente en una de las películas cumbres del cine español de género “¿Quién puede matar a un niño?” de Narciso Ibáñez Serrador, estrenada dos años antes. Si King se aprovechó del fanatismo religioso para la película (los niños viven como una comunidad que ve a los campos de maíz como un tótem), Chicho lo haría más desde una perspectiva social propia de la época de la transición. En todo caso, los niños malignos eran unas bazas demasiado tentadoras que los dos aprovecharon.
Banda sonora compuesta por John Powell del que últimamente nos ha llegado “Cómo entrenar a tu dragón”. Se trata de una banda sonora donde abunda un tono cool un poco desfasado, bastantes temas de acción y una innegable influencia flamenco-andaluza en los temas referidos a España. Lo que podría ser un disparate auditivo, no lo es tanto. Incluso algunos de los temas están logrados como el último corte de la banda sonora: Going To Cape Horn? Take A Jacket. Otros no dejan de ser explotación de tópicos, como el tema de la famosa (antes de estrenarse la película) escena del encierro con toros: Bull run, a base de explotar la guitarra española.
Antonio Gamero nos ha dejado a los 76 años siendo algo más que el abuelo de Manolito Gafotas. Es un poco triste como la memoria se va borrando y las viejas glorias de nuestro cine son recordadas ante el gran público con el último pelotazo que les dio la madurez. Gamero fue el abuelo de Manolito Gafotas pero también uno de esos rostros habituales del cine español, siempre en roles secundarios. Ha participado en más de 200 películas y muere siendo fiel a unos ideales comunistas de los que ha hecho gala toda una vida.
¿Qué tal te encuentras con estos calores?. Este año parecía que no iban a llegar nunca y ahora nos quejamos de que hace demasiado calor. La gente nunca está satisfecha con lo que tiene, como siempre. Y el verano es siempre tan corto… bueno, aquí estoy yo, sentada en una terraza, preparando mis vacaciones de verano, largamente deseadas durante el año. Este verano he decidido hacer una ruta por festivales de cine, así que tengo a mano un listado con todos los festivales de cine de los que tengo constancia y que se celebren en verano, así como las fechas de su celebración y lo más destacado de cada uno. Mi plan, Teo, es ir saltando de festival en festival como si se tratase del juego de la oca, ¿todavía juegas a la oca con tus compañeros?. Yo siempre lo he considerado un juego muy divertido. ¡Vaya!, creo que me he ido por las ramas, volveré a centrarme en lo que te estaba contado, mis vacaciones de verano, y no es por darte envidia que te lo cuento todo, de verdad, palabra de “girlscout”.