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Querido diario:
Mientras los actores franceses apoyan a Reporteros Sin Fronteras en el boicot a los juegos olímpicos, el jefe de todo esto, el presidente del COI Jacques Rogge, ya ha dicho que nada de boicot, porque quien paga el pato son los deportistas, " sólo afectaría a los atletas inocentes". ¿Hay atletas culpables? ¿el atletismo no tiene que tener conciencia política?
En España el gremio de actores todavía no ha hecho demasiado ruido con este asunto, a pesar de que son tipos comprometidos y seguro que están de acuerdo. Los actores franceses ya han tenido varias demostraciones lo bastante originales para llamar la atención y hay fotos….
El 8 de febrero, justo seis meses antes del antorchazo, Reporteros sin Fronteras movilizó a los parisinos y, al mediodía en un barrio muy transitado, los militantes de la organización ofrecieron a los parisinos fotografiarse con la camiseta de la campaña « Pekín 2008 », que
lleva impresos los aros olímpicos en forma de esposas. En una pantalla gigante se fue pasando un vídeo sobre los periodistas encarcelados.
Los franceses son los más concienciados en esto, aunque Carlos de Inglaterra ya dijo hace meses que no estará en la inauguración como protesta. Reporteros sin Fronteras se movilizó en París para denunciar que el gobierno chino ha pasado ampliamente de sus promesas: “La celebración de los "Juegos Olímpicos ayudará a la mejora de los derechos humanos" y habrá una "libertad de prensa total" antes y durante la celebración de los JJOO”. Una mentira para diplomáticos que tengan ya la mandíbula desencajada.
En China continúan encarcelados una treintena de periodistas y medio centenar de internautas. Algunos desde los años ’80. El gobierno bloquea miles de sitios de Internet y la ciberpolicía vigila a los internautas. El año pasado fueron detenidos, agredidos o amenazados al menos 180 corresponsales extranjeros.
Nada permite asegurar que la situación haya mejorado. En 2001 había catorce periodistas encarcelados y hoy son 32 y más de cincuenta ciberdisidentes.
Se podrá estar de acuerdo o no, pero los del COI deberían venir al médico, para que Quintanilla les viera eso. No parece muy cuerdo denunciar a quienes quieren politizar los JJOO. Hay también muchos motivos para hacerlo y politizar algo, o politizar lo que sea politizable parece algo bastante sensato. A menos que se tenga una idea sucia de lo que es la política.
Me he vuelto a comer “Olimpia”, la peli documental de los Juegos Olímpicos de Berlín, que fue seleccionada como sede en mayo de 1931, más de un año antes del nombramiento de Adolf Hitler como Canciller de Alemania. Usamerica tuvo una primera intención de boicot a los juegos, pero finalmente optaron por participar. España si que los boicoteó con su no participación. Se había organizado como alternativa la Olimpiada Popular en Barcelona, pero fue suspendida por comenzar la Guerra Civil el día antes de la inauguración.
Hitler aprovechó la ocasión para demostrar al mundo la magnificencia del nazismo y encargó un programa propagandístico a Joseph Goebbels. Entre otras cosas estaba “Olimpia”, de la fotógrafa Leni Riefenstahl.
El 1 de agosto, durante la inauguración, como una muestra de la grandeza del poderío alemán, el tristemente célebre Dirigible Hindenburg sobrevoló el estadio olímpico momentos antes de la aparición de Hitler.
El aspecto más controvertido de los juegos fue el intento de Hitler de utilizarlos para demostrar sus teorías sobre la superioridad racial aria.
Al final, el atleta más popular de los juegos fue el afro americano Jesse Owens, ganador de las pruebas de 100m, 200m, 4x100m y salto de longitud. Existe un mito muy extendido que afirma que Hitler rehusó dar la mano a Owens, pero Hitler solo felicitó personalmente a los dos primeros ganadores de pruebas, (saltándose el protocolo ya que no debía felicitar en persona a nadie y no felicitó a nadie más. El propio Jesse Owens
Dice en sus memorias que recibió una felicitación oficial por escrito del gobierno alemán, y que sin embargo el presidente Franklin Delano Roosevelt no le invitó a las celebraciones en Washington.
Otra leyenda urbana es que los juegos fueron un momento de humillación para el régimen nazi porque algunos atletas negros consiguieron un puñado de medallas. En realidad, la competencia no fue una humillación para la Alemania Nazi ya que Alemania logró más medallas que los demás países y Hitler se mostró tan complacido con el resultado , como hará el chino que ahora manda en todo aquello.
Total, hay motivo para que nuestros actores tengan un detalle, conscientes de que muchos ciudadanos no renunciarían al espectáculo por mucha hamburguesa de tibetano que se sirviera en los chiringuitos junto al estadio.
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