Termino el ciclo de cortos Pixar que me he chutado este verano con “Saltando”, corto de 2004 que se pudo ver en los cines junto a la proyección de "Los increibles" y que está protagonizado por una oveja que descubre lo verdaderamente importante de la vida y un conejo que le enseña a ver la luz que acabe con la oscuridad de su preocupación.
En poco menos de cinco minutos te entrará en el cuerpo la alegría de vivir y el optimismo más reconfortante gracias a la magia de la factoría.