Piercing y las entradas de cine
Querido “ex” Teo:
Otra vez recibiendo noticias de esta pesada, ¿verdad que lo estás pensando?. Como soy una pesada no me voy a dar por enterada de tus más ocultos pensamientos y te escribiré esta carta, como hago casi todos los meses. Una duda, ¿estas cartas las lees en privado o en público ante tus compañeros de Clínica?. No es lo mismo escribir sólo para tus ojos que para el público, si escribo para más gente, les mando un saludo desde estas líneas. ¿Sabes qué hice la semana pasada?. Va, intenta adivinarlo… no , no fui a una rebajas tardías, ni tampoco fui al gimnasio ni decidí pasar por el dentista, aunque lo que hice para muchos sea peor que abrir la boca y dejarse tocar los dientes mientras suena aquella máquina infernal, seguro que a más de uno se le erizan los pelos con sólo recordar. El miércoles pasado me levante decidida, no podía dejar pasarlo más días. El miércoles iba a ir al Banco, yo que procuro hacer todas las transacciones bancarias a través de la red, pero esto era algo que debía hacer en persona.




